Por Marcela Valente / BUENOS AIRES
Cientos de empresas de origen español siguen haciendo negocios en Argentina, pese a la campaña de Madrid en defensa de la transnacional Repsol, afectada por la decisión del gobierno de Cristina Fernández de tomar el control del paquete accionario mayoritario de ese consorcio en la petrolera YPF.
Desde que Fernández envió 16 al parlamento un proyecto de ley para expropiar casi 89 por ciento de las acciones de Repsol en YPF y quedarse así con 51 por ciento de esa empresa petrolera de Argentina, el gobierno español del centroderechista Mariano Rajoy puso en marcha acciones diplomáticas en busca de aliados internacionales para condenar esa decisión.
Como quinto destino de las exportaciones argentinas en 2011, España concentra su interés en los biocombustibles, con unos 800 millones de dólares al año que equivalen a 68 por ciento del total de compras, según la consultora Abeceb. Precisamente, Madrid decidió este viernes 20 limitar el ingreso de ese producto de Argentina aplicando una medida aprobada en octubre de 2010 que favorece a las empresas localizadas en Europa.
Pero el clima de tensión entre los dos gobiernos contrasta con el normal desempeño general de las empresas de todo tamaño e importancia establecidas en Argentina y de los capitales que siguen llegando, como aseguró la cámara hispana de comercio en Buenos Aires.
Hay 205 firmas de esa procedencia que operan en sectores claves de la economía argentina, como el energético, las telecomunicaciones, los servicios públicos, bancos, seguros, el negocio inmobiliario, la pesca, alimentos, editoriales, construcción, infraestructura, industria automotriz, de software, turismo, ocio y cadenas de tiendas, entre otros muchos rubros. Datos de la embajada de España en Argentina indican que 28 por ciento de las inversiones extranjeras en este país sudamericano en 2009 eran españolas.
A modo de ejemplo, la empresa Telefónica, filial argentina, informa en su página que tuvo en 2011 ingresos por 4.163 millones de dólares, lo cual representó cinco por ciento del total de los negocios globales de esta transnacional que tiene 63 por ciento de sus clientes en América Latina.
También se destacan la empresa eléctrica Endesa, que tiene en Argentina 4,7 por ciento de los activos con los que cuenta en la región, y los bancos Santander y BBVA, aunque los beneficios que obtuvieron esas dos entidades en este país el año pasado no son de relevancia respecto del conjunto de sus actividades en el mundo, según sus informes anuales.
“De una u otra forma esto va a afectar a la economía española”, declaró a IPS el profesor de economía aplicada Juan Benítez, de la sureña ciudad de Málaga. El deterioro de resultados económicos de una empresa como Repsol afecta, además de a los accionistas, a sus trabajadores, proveedores y firmas con las que mantiene relaciones comerciales, explicó. Repsol tenía 36.323 empleados en 2010, distribuidos en más de 30 países, pero España concentra 46 por ciento de ellos y Argentina 37 por ciento. (IPS)
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